Nacido en Metapa (Nicaragua) el 18 de enero de 1867, fue criado por sus tíos abuelos en León y adoptó el apellido Darío por ser el empleado por su familia paterna. Lector y escritor precoz, publicó su primer poema a los trece años.
Su talento poético motivó que fuera acogido en El Salvador, donde inició su experimentación lírica. Luego se traslada a Chile, país en el que pese a vivir precariamente publica la que es considerada su primera obra fundamental: Azul… (1888), que inaugura el modernismo. La fama que le reporta le facilita ser corresponsal del diario La Nación. Dedicado al periodismo y la escritura, inicia un periplo centroamericano, viaja por Europa y luego se asienta en Argentina. Allí publicó Prosas profanas y otros poemas (1896), que lo consagra como poeta. En 1903 inicia su carrera diplomática y aumentan sus estancias en el extranjero, en Madrid es donde publica su tercera obra capital: Cantos de vida y esperanza (1905).
Fallecería en 1916 en León por una cirrosis derivada de su alcoholismo. Su vida estuvo marcada por escabrosas relaciones que no eclipsaron su fama universal.

